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jueves, 17 de febrero de 2011

SABEMOS QUE NOS FALTA ...PERO SABEMOS COMO HACERLO

Sumadas a valores éticos e ideológicos y a las transformaciones producidas, las nuevas capacidades de interpelación y representación del kirchnerismo son, por su capacidad democrática de incorporar, un dato vivo de izquierda. De cara a las elecciones del año próximo, los desafíos son crecer en esa articulación, convocar cada vez más, seguir ampliando y asumiendo la agenda de lo que falta por hacer.
Sencillo: siempre se puede estar a la izquierda de. A la izquierda de Lenin, de Pol Pot, de Macri, del radicalismo, de Pino o del PO. Y es relativamente simple estar discursivamente a la izquierda del kichnerismo: desde ese espacio nunca se prometió ya no la revolución socialista, si no siquiera aquel socialismo nacional declamado en los socorridos tiempos de Cámpora. Es cierto que en los espacios del kichnerismo menudean –entre sectores medios de los centros urbanos– antiguos militantes que pasaron por las FAL, Montoneros, el PC, el socialismo de la rosa, el Intransigente, el trotskismo. Pero aunque algunos anclemos aún en un cierto imaginario socialista (que excepto por la vieja formación personal o la sensibilidad humanista, se hace arduo de traducir a la práctica en tiempos de socialismo chino, las crisis del cubano y el del siglo XXI de Chávez), no hay en el kichnerismo una promesa de sociedad sin clases ni de trabajadores o el Estado adueñándose de los medios de producción.
Así que la conclusión es elemental: si se parte de paradigmas marxistas, que hay mucho lugar real o imaginario a la izquierda del kirchnerismo, aunque no haya sociedad que reclame esas radicalizaciones. Pero si alcanzara con decir que izquierda es todo espacio o acción con capacidad de transformación justiciera y solidaria, el asunto es saber qué capacidad de intervención real posee cada quien, aún cuando esa intervención no necesariamente deba provenir de los espacios de poder que se ocupen en el Estado. Con lo cual, ser de izquierda a esta altura de las cosas debería connotar un profundo sentido democrático a dos bandas: para saber reconocer lo que se esté haciendo bien desde el Estado (el caso opuesto es Pino estableciendo una analogía simple entre menemismo y kichnerismo), o para tener capacidad de escucha cuando otros actores plantean agendas enriquecedoras (medio ambiente, mineras, el sistema de transporte, las críticas por la consolidación del modelo sojero).
Lo que seguro no es “izquierda” sino caricatura eran o son aquellas tristes batallas como las de los años ’90, en las que agrupaciones diez veces escindidas se peleaban mediante solicitadas publicadas en Página/12, compitiendo por el no va más de la radicalidad. O la reiterada insistencia del PO por copar espacios de representación: sucedió con las asambleas de los años 2001-2002, que el PO ayudó a desgastar, y sucedía hasta hace poco con los centros de estudiantes en los que votaban minorías. Toda acción autoritaria, cerrada y verticalista de tomar por asalto al otro imponiendo verdades exclusivas es una intervención de derecha, venga de quien venga.
Lo más progre, blanco o civilizado del kichnerismo contiene fenómenos de apertura (expresión que usó la Presidenta el miércoles pasado, nada menos que en un escenario justicialista) y diálogo de los que se habla amistosa y horizontalmente, aunque a puertas cerradas. Se trata de esa rara convivencia, de grupos minoritarios pero con fuerte capacidad de irradiación cultural, entre antiguos izquierdosos variopintos, sobrevivientes del Frepaso, antiguos menches, ex peronistas renovadores o revolucionarios y otros genes de lo que fuimos/somos. Hay que sumar en esa transversalidad de la que se habla poco, a los militantes de derechos humanos, a intelectuales, profesionales, artistas y rockeros. Las articulaciones y representaciones se amplían hacia progresivas napas de nuestra cultura política: sectores de la CTA, movimientos sociales y juventudes, radicales forjistas, cegetistas portadores sanos o no tanto (que Ricardo Forster haya brindado alguna charla en ámbitos cegetistas es algo más que un dato de color), nuevos intendentes del conurbano, que en absoluto son barones, espacios en las provincias, como el que lidera Agustín Rossi en Santa Fe; otros particularmente nuevos, ricos y complejos como el de la Túpac, en Jujuy.
Hablamos poco de esa masa crítica que representa la verdadera transversalidad en proceso del kirchnerismo (no se la puede resolver por recetas teóricas, sino en el hacer) y no la de la primera apuesta a un puñado de dirigentes. Hablamos poco de esa masa crítica que por su misma diversidad, por su riqueza, por su incipiente capacidad de diálogo y por todo lo que tiene para dar más de sí, implica por sí mismo un potencial democrático de izquierda, porque abre, porque nutre, porque incorpora.
Declamar izquierda es fácil. Construir, hacer, transformar, es lo complejo y lo árido, se esté en el llano o en el poder. Y esa nueva masa crítica que representa hoy el kirchnerismo tiene inmensos desafíos que afrontar en la medida en que apueste a incrementar su capacidad transformadora. Para lo cual tiene que seguir creciendo a la hora de interpelar y articular a más y más sectores.
Nunca como ahora esa posibilidad de seguir creciendo tuvo un mejor escenario. Porque se remontaron furibundas batallas comunicacionales. Porque se está bien en las encuestas. Porque la oposición ayudó pifiándola o debilitándose (tiene tiempo de mejorar). Porque es más que verosímil la posibilidad de ganar las próximas elecciones y de asumir un tercer mandato en un marco de economía controlada y solidez política.
La pregunta entonces, acerca de qué es ser de izquierda hoy en Argentina, de cara a un próximo mandato, podría ser reformulada así: ¿qué nuevos desafíos, qué nuevas agendas deberían nutrir al kirchnerismo como poder real a la hora de encarar nuevas transformaciones justicieras?
Los temas posibles de esa nueva agenda transformadora son muchos, planteo sólo algunos. Hay mucha pobreza estructural aún, con lo que lo primero es robustecer o recrear mejores políticas de redistribución. Hay en el kirchnerismo una sana vocación industrial desarrollista que no debería entrar en conflicto, ya sea con el medio ambiente ni contra la calidad de vida (en las ciudades padecemos gigantescas crisis urbanas, de vivienda y de transporte entre otras, que deben ser trabajadas en vastas escalas metropolitanas). Hay viejos fenómenos demográficos que persisten en cuanto a migración a los grandes centros urbanos. Calidad institucional y transparencia republicana no son temas de los que haya que recelar porque los enarbolen ciertos opositores de autenticidad dudosa. Democratizar la Justicia y las políticas de seguridad es también parte de desafíos que con alguna demora comienzan a afrontarse. Es imperioso seguir impulsando políticas inclusivas que atiendan a la triste realidad de que las violencias sociales no devienen sólo de la pobreza por ingresos, sino de la desigualdad, lo cultural, el hacinamiento urbano, la ausencia de proyectos de vida para miles de jóvenes. Un escenario de estabilidad económica y fortaleza política debería abrir nuevas discusiones en torno de la coparticipación fiscal, de reformas tributarias progresivas o de una salida no dolorosa del actual mapa de subsidios estatales.
Tomarse en serio los valores de la política y de la militancia implica asumir responsabilidades y actitudes generosas. De nada serviría aferrarse al actual escenario de robustez del kirchnerismo sólo para confortarse en lo hecho o gritar los goles propios a la tribuna de enfrente. Lo realmente desafiante es interpelar aún mejor, seguir haciendo.
• Algunos cookies de John W. Cooke
•La teoría política no es una ciencia enigmática cuya jerarquía cabalística manejan unos pocos iniciados, sino un instrumento de las masas para desatar la tremenda potencia contenida en ellas. No les llega como un conjunto de mandamientos dictados desde las alturas, sino por un proceso de su propia conciencia hacia la comprensión del mundo que han de transforma.
•Ese es el mal de nuestra gente. No se hace política de ideas y conducta, sino política de personas.
•La unidad exige un claro propósito y una estrategia común variada en su aplicación pero no aguada por malabarismos palabreros. Es, a nuestro juicio, lo mínimo que podemos ofrecer a los pueblos de América Latina.
•Hay dos clases de lealtad, la de los que son leales de corazón al Movimiento y los que son leales cuando no les conviene ser desleales. Con ambos hay que contar: usando a los primeros sin reservas y utilizando a los segundos, a condición de colocarlos en una situación en la que no les convenga defeccionar.
                                                                                           
Eduardo Blaustein

martes, 15 de febrero de 2011

esto si que da miedito

Fascismo

Los científicos fascistas atacan de nuevo

 mariano lázaro 

En el fragmento de La vida es bella que hemos visto en clase, se hace refrencia a un documento sobre la raza. Aquí os pongo la versión original

Aparentemente con el beneplácito del Ministerio de la Cultura Popular, pero en realidad por encargo expreso del Gobierno, un grupo de profesores de varias universidades italianas, redactó un manifiesto, que fue difundido por los periódicos del 14 de Julio de 1938, por el cual se determinaba en diez puntos o proposiciones, cuál era la posición exacta del “fascismo” frente al problema de la raza.
El documento dice cosas como estas:
1º.- Las razas humanas existen. La existencia de las razas humanas no es una abstracción de nuestro espíritu, sino que responde a una realidad fenoménica material perceptible con nuestros sentidos,....
2º.- Existen grandes razas y pequeñas razas...
3º.- El concepto de raza es un concepto puramente biológico.....No obstante en la base de las diferencias de pueblo y de nación hay diferencias de raza. Si los italianos son diferentes de los franceses, de los alemanes, de los turcos, de los griegos, etc., no es solamente porque ellos tengan una lengua distinta, sino porque la constitución racial de estos pueblos es distinta.....
4º.- La población de Italia actual es de origen ario y su civilización es aria...., El origen de los italianos actuales deriva esencialmente de elementos de aquellas mismas razas que constituyen el tejido perennemente vivo de Europa.
5º.- Es una leyenda la aportación de masas ingentes de hombres en tiempos históricos. ... no ha habido en Italia otros movimientos notables de pueblos capaces de influenciar la fisonomía racial de la nación.... la composición racial de hoy día es la misma que la de hace mil años.
6º.- Existe ahora una pura raza italiana, basado.....en el purísimo parentesco de sangre que une los italianos de hoy a las generaciones que desde hace milenios pueblan Italia. Esta antigua pureza de sangre es el mayor título de nobleza de la nación italiana.
7º.- Es hora de que los italianos se proclamen francamente racistas. Toda la obra que hasta ahora ha realizado el Régimen en Italia es en el fondo racismo. Frecuentísima ha sido siempre en los discursos del Jefe la apelación a los conceptos de raza. La cuestión del racismo en Italia debe ser esencialmente italiana,.... esto no quiere decir sin embargo introducir en Italia las teorías del racismo alemán tal como son,....señalar a los italianos un modelo físico y sobre todo psicológico de raza humana que por sus caracteres puramente europeos se destaca completamente de otras razas extraeuropeas: esto quiere decir elevar el italiano a un ideal de superior conciencia de sí mismo y de mayor responsabilidad.
8º.- Es necesario hacer una seria distinción entre los mediterráneos de Europa (occidentales) de una parte y los orientales y africanos de otra.. Por esto han de considerarse peligrosas las teorías que sostienen el origen africano de algunos pueblos europeos y comprenden en una común raza mediterránea también las poblaciones semíticas y camíticas, estableciendo relaciones y simpatías ideológicas absolutamente inadmisibles.
9º.- Los judíos no pertenecen a la raza italiana......Los judíos representan la única población que no se ha asimilado nunca a Italia, porque está constituida por elementos raciales no europeos distintos en absoluto de los elementos que han dado origen a los italianos.
10º.- Los caracteres físicos y psicológicos puramente europeos de los italianos no han de ser alterados de ningún modo. La unión es solamente admisible en el ámbito de las razas europeas en cuyo caso no debe hablarse de hibridismo, dado que estas razas pertenecen a un tronco común,....

Aunque el fascismo no tiene en su base el carácter racista de su ideología, se vió sin duda influenciada por el nazismo alemán, e incluso se instauraron en Italia leyes antisemitas y raciales.
Si habéis visto la película entera, hay más referencias basadas en documentos históricos. En otra de las escenas (un banquete) se hace referencia a un problema de matemáticas que se enseñaba en las aulas nazis. El problema es este:

Un enfermo mental cuesta diariamente al estado unos 4 marcos, un enfermo 5,50 marcos, un criminal 3,5 marcos y un aprendiz 2 marcos.
1.      Haced un gráfico con estas cifras.
2.      Según prudentes estimaciones, hay en Alemania 300.000 enfermos mentales, epilépticos, etc. que reciben cuidados permanentes. Calculad cuánto cuestan anualmente estos 300.000 enfermos mentales y epilépticos. ¿Cuántos préstamos a fondo perdido (no reembolsables) de 1.000 marcos se podrían hacer para jóvenes matrimonios si este dinero pudiera ser ahorrado?

(testimonio citado pro H.J. Gamm, Der braune Kult, Hamburg, Rútten una Loening, 1962)

lunes, 31 de enero de 2011

el indek...o indec...muy buena nota es larga no se la pierdan


INFLACIÓN: UNA CONSPIRACIÓN CONTRA TODOS LOS ARGENTINOS

“Una verdad se inventa con suma precisión
y la labor inmensa de la imaginación.”
Juana Molina, La verdad

Cuesta mucho titular esta nota. ¿Inflación, un relato de suspenso? ¿Buenos Aires City, historia de una conspiración? ¿Otro golpe de mercado en marcha? ¿Estafa al pueblo argentino?
Esta nota es larga, muy larga. Pero no podía ser de otra manera; los personajes e instituciones implicados son muchos; las consecuencias de los hechos relatados, importantísimas, casi decisivas en la vida de millones de argentinos. 
Por algún lado hay que empezar, así que… 
Buenos Aires City se hizo conocida en los últimos años a través de su continua cita por parte de TN, canal 13 y demás medios del monopolio como fuente para establecer una “inflación real” frente a la “manipulada” por “el Indec de Moreno”. 
Hace poco alguien descubrió que uno de los titulares de Buenos Aires, Nicolás Salvatore –el otro es Graciela Bevacqua, directora del INDEC hasta el momento de su intervención- , había publicado en su Facebook lo que sigue:
“Este gobierno termina con el mundial, es motivo de celebración. La inflación es un fuego santo, purificador, que incendiará a todo el kirchnerismo en la hoguera. Brindo por Phi (inflación esperada) esperado!! Y no sólo brindo, me voy a encargar, como todos los meses, de que Phi esperado sea alto, muy alto, recontra alto, como diría el finado Guido Di Tella”.
Este declaración tan poco ambigua fue visibilizada por 678, y tuvo como consecuencia que el monopolio hiciera desaparecer a Buenos Aires City como fuente explícita de indicadores "reales" de inflación para convertirse en el eufemístico “los privados”.
Pero ¿Qué es Buenos Aires City, qué son “los privados”?
Lo mejor es dejar que Buenos Aires City hable por sí misma (y ya que está, de "los privados"), a través de su presentación La Reconstrucción de la Serie de Inflación Minorista, El IPC City, por Graciela Bevacqua y Nicolás Salvatore, de febrero del 2009, que se publicó aquí como anexo en La Nación, o, si por esas cosas no pueden acceder, pueden leerlo aquí.
Se trata de una presentación “seria” , llena de tecnicismos, en las que trata simultáneamente de presentar el IPC City como el verdadero continuador del IPC –índice de inflación- del INDEC previo a la intervención,y demostrar la poca confiabilidad de los índices de las otras consultoras privadas y de los índices provinciales actuales.
Comencemos por la página 4, donde Buenos Aires City nos cuenta de por qué los índices de las consultoras privadas no son fiables:
“…Estas estimaciones carecen frecuentemente tanto de la necesaria rigurosidad científica como de las bondades estadísticas deseables.
Entre las principales debilidades de estos índices privados, se destacan:
a)      la virtual ausencia de técnicos suficientemente experimentados en la confección de un IPC "muestral", técnicos que son un "activo" extremadamente escaso en Argentina, debido a históricas debilidades institucionales del INDEC vinculadas al procesamiento de la información oficial y a la formación de recursos humanos capacitados para ellos;
b)       la ausencia de relevamientos "en campo" debidamente diseñados e implementados, limitándose en muchos casos las estimaciones privadas a muestras confeccionadas en base a datos primarios relevados vía Internet;
c)      la ausencia de relevamientos de precios en los partidos del conurbano bonaerense, limitándose las muestras privadas a la Ciudad de Buenos Aires;
d)      muestras estadísticamente mal conformadas: a diferencia del INDEC, que trabaja con una muestra poblacional suficientemente representativa (tanto como lo desee), las estimaciones privadas deben necesariamente realizarse en base a muestras "chicas"; por ello su (escasa) expertise en la conformación de la muestra se torna crítica a la hora de evaluar las bondades estadísticas de las estimaciones.”
Demoledor. Si recorremos la presentación, podrán ver que sólo una “privada” (y anónima) se salva; y su única virtud es que sus índices se parecen a los de Buenos Aires City.
Para complementar lo que dice Buenos Aires City, informémonos cuánto cuesta la recogida de datos para medición de precios. Consultamos para ello a una persona que dirigió durante años el trabajo de campo de una consultora muy conocida. 
-Para hacernos una una idea aproximada ¿Cuánto puede costar un estudio de 1000 encuestas, con volcado y procesamiento de datos, análisis, informe, presentación? 
-Y… unos 60. 000 pesos.
Pero esto es una vez=un mes.
Pero recordemos que los precios hay que tomarlos todos los meses.
60x12= 720.000 pesos al año. 

¿Qué consultora puede permitirse hacer esto gratis, sólo para salir en la tele comparándose con el INDEC? Creemos que ninguna. ¿Entonces cómo lo hacen? ¿Lo inventan? En algunos casos es bastante probable, en otros, seguramente utilizan datos de estudios regulares que realizan para determinados clientes (lo que se llaman paneles), los cocinan un poco con lo que se pueda averiguar a través de internet, y ya está. Los datos de inflación que aportan pueden ser orientativos, pero no tienen validez estadística por las “debilidades” que señala correctamente Buenos Aires City en su presentación.
Veamos cómo dice que toma los datos Buenos Aires City:
“3. La muestra se conforma en base a datos relevados en Ciudad de Buenos Aires y partidos del GBA (representativos de los 24 partidos), correspondientes a aproximadamente 20.000 precios y 550 variedades. La canasta de bienes y servicios está diseñada en función de: a) la importancia relativa del porcentaje de gasto en la apertura del IPC, b) la factibilidad del seguimiento de estos bienes y servicios a lo largo del tiempo, y c) su nivel de consumo y permanencia en el mercado”

Como Buenos Aires City pretende demostrar a lo largo de su presentación que es el verdadero depositario de las bondades del INDEC hasta antes de su intervención, su muestra debe parecer rigurosa. Y lo parece: 20.000 precios y 550 variedades.
Pero para tomar 20.000 precios y 550 variedades hay que visitar cientos de puntos de venta, hipermercados, supermercados y verdulerías para las verduras –y hasta ferias si la compra de verduras en ellas es importante según la EPH (encuesta permanente de hogares)-, carnicerías, hiper y super para la carne, negocios de ropa, agencias de viaje, estaciones de servicio, florerías y puestos de la calle para las flores, o sea todo lo imaginable que se consuma y sea significativo dentro del gasto de los hogares. Además a esto hay que adicionarle gastos muy importantes en el hogar como lo son transporte, luz, gas, teléfono, seguros, alquileres. O sea, muchísimo trabajo, en el que tienen que trabajar decenas de personas, todos los días, todo el año. Por lo que podríamos inferir que nuestra hipótesis de 1000 encuestas mensuales no es descabellada, tal vez se quede incluso corta.
Pero la nuestra era sólo una hipótesis; una idea de algo con lo que pudiéramos comparar. Ahora veamos quiénes toman los precios para Buenos Aires City. Para ello vamos a las notas al pie de la presentación de su presentación, que son, como se verá a partir de ahora, el verdadero tesoro de la misma. 
En la nota 1 se nos dice:
1 El desarrollo del IPC City está a cargo de Graciela Bevacqua; el trabajo de campo es llevado a cabo por un staff integrado por Hernán Muñoz y un nutrido grupo de estudiantes de la Licenciatura en Economía de la Universidad de Buenos Aires. 
O sea que ¿un nutrido grupo de estudiantes es el que tomó los precios? 
Nos preguntamos: 
¿Cuántos son “un nutrido grupo de estudiantes”?
¿Cobraban?
Si cobraban ¿quién lo pagó? Recordemos que la UBA desmintió que Buenos Aires City sea un instituto de la UBA.
¿En el marco de qué proyecto lo hicieron/hacen? Recordemos que hay que hacer las tomas de precios todos los meses.
¿Son los mismos los que van? ¿O van más o menos yendo unos, después otros?
Los estudiantes, que se sepa, no van todo el año a la facultad, ni de lejos. ¿Qué pasa en las vacaciones? (4 meses, un tercio del año)
¿Quién hace la supervisión? ¿Sólo Hernán Muñoz? ¿Los propios estudiantes?
Estas preguntas no son intrascendentes, porque como dice la nota 8, “La escasez de recursos humanos es una variable sumamente crítica”. Por tanto resulta muy atrevido comparar los datos que pueden haber sido recogidos por el “nutrido grupo de estudiantes” con los que toman los muy experimentados entrevistadores del INDEC, con –además- un sistema de supervisión altamente exigente.
En palabras de Ana María Edwin, la directora actual del INDEC, respondiendo a las interesadas críticas al censo antes de que fuera hacerse …"tal vez tienen demasiado escritorio encima y poco barro en las suelas". Efectivamente, hay que tener mucho barro en las suelas para hacer el trabajo de campo para medir la inflación. No parece que el nutrido grupo de estudiantes lo pueda tener. 
Para realizar una toma de datos para una medición de inflación hay que tener muchos recursos técnicos, humanos y económicos, como vimos en nuestra hipótesis de costo. ¿Los tienen las consultoras privadas, los tiene Buenos Aires City? 
Pero supongamos que los datos que obtiene Buenos Aires City, con su nutrido grupo de estudiantes, sean correctos. Es altamente improbable, pero démosle el beneficio de la duda. ¿Cómo los procesa, cómo los aplica, cómo los interpreta?
Nos lo cuenta Buenos Aires City en la sección III, en la página 5
“El desarrollo del IPC City se basa en los siguientes pilares metodológicos:
Su marco conceptual está delimitado por: a) las recomendaciones del Manual del IPC de la OIT (2004), b) la metodologia vigente hasta diciembre de 2006 en la confección del IPC_GBA11 y c) las mejores prácticas internacionales referidas al relevamiento y procesamiento periódico de nueva información.”
Suena bien lo de a)Manual de IPC de la OIT, y lo de c) las mejores prácticas... eso es insuperable. 
Entremedias tenemos:
“ b) la metodología vigente hasta diciembre del 2006,”
O sea, hasta la intervención del INDEC; una vez más se confirmaría la hipótesis de que Buenos Aires City es el legítimo continuador de esa época dorada del INDEC, es decir hasta diciembre del 2006, cuando éste era dirigido por Graciela Bevacqua, quien es la otra firmante de la presentación.
¿Y cuál la metodología que estaba vigente? Hay un diminuto 11 que nos dirige a la nota al pie:
“11 IPC del Gran Buenos Aires, Metodología N° 13, Agosto de 2001.”
Por tanto, Buenos Aires City aplica para la confección de su índice la Metodología Nº 13, que era la utilizada por el Indec hasta el momento de su intervención.
Dejemos que nos hable de la Metodología Nº 13 el señor Ricardo Natalucci, ex trabajador del Indec y editor del sitio www.indec.com.ar:
…“Esa última metodología que hicieron los delincuentes estadísticos se llama “Metodología 13””… “toman en cuenta 800 artículos y servicios, pero por más que usted los busque verá que más de la mitad de esos artículos y servicios no aparecen publicados en la metodología, porque Luis Beccaria, Jacob Ryten, Juan Carlos del Bello, Víctor Beker, Graciela Bevacqua y sus cómplices los mantuvieron en secreto. De esta manera podían computar o no computar cada mes los artículos y servicios que quisieran y así alterar el IPC según sus conveniencias momentáneas, para favorecer a un gobierno con índices más bajos o para perjudicarlo con índices más altos, e inclusive para hacer negocios turbios asociándose con las consultoras y con intereses especulativos de manera de que el pueblo argentino tuviera que pagar mayores intereses por la deuda externa de acuerdo a lo que decidiera esa corporación que manejaba al INDEC.”
Mmm…
1)… “alterar el IPC según sus conveniencias momentáneas, para favorecer a un gobierno con índices más bajos o para perjudicarlo con índices más altos”…
¿Y esto, qué significa? La conducta general hasta el momento ha sido dejar esto en genérico, un sobreentendido; algo así como que un índice de inflación más alto habla mal de un Gobierno, uno bajo habla bien. Se dice claro que la plata no alcanza, que es un impuesto a los pobres… 
Las consecuencias en la realidad son mucho más complejas. Expliquemos con un ejemplo vivido en carne propia. Por diversas circunstancias familiares y profesionales, desde el 2007 hasta ahora participamos en la negociación de los alquileres de varias propiedades. En TODOS LOS CASOS, lo que alquilamos y lo que no, en los contratos había una cláusula de ajuste anual del 20 o 25%. Siempre la explicación fue la misma: el Indec miente, la inflación es ésta, la que dice TN. Reaccionábamos: ¿Usted se da cuenta que con eso Usted asegura qu e la inflación anual en alquileres sea de entre el 20 y 25% durante los próximos tres años? Sonrisa socarrona: Lo tomas o lo dejas.
Veamos la secuencia: alquilo un local comercial, un galpón para una fábrica en el 2007, en el 2008 me aumenta el alquiler un 25% que ya estaba predeterminado de antes, igual ocurre en el 2009, tengo que aumentar los precios. Y así comienza la cadena. Y sólo hablamos de los alquileres.
Esto es lo que genera el Phi esperado (la inflación esperada)
Y entonces podemos entender mejor que es lo que se dice en realidad en el último párrafo de la presentación “seria” de Buenos Aires City: 
“En síntesis, el IPC City pretende constituirse en un valioso aporte a la sociedad, no sólo colaborando con el gobierno para que mejore sus diagnósticos macroeconómicos (sic), sino también contribuyendo para que el conjunto de agentes económicos mejore el proceso de formación de expectativas sobre sus planes futuros.”
Traducido en versión Facebook de Buenos Aires City: 
“Me voy a encargar de que el Phi esperado sea alto, muy alto, recontra alto…”
Desestabilizar a través de generación de inflación, una vieja costumbre de los poderes económicos de este país.
Como bonus-track de esta parte del relato apreciemos como, en el Ejemplo 5 de la página 11 - justo antes del párrafo que cierra la presentación-, habla el inconsciente de Buenos Aires City sobre su verdadera intención en la creación de expectativas:
“¿Cuál será el escenario que deberá afrontar la politica macroeconómica en 2009/2010: sólo una recesión con baja inflación, una recesión deflacionaria, o un escenario de estanflación?”
Muy diáfano: ninguna de las tres alternativas contemplaba la posiblidad de crecimiento -con o sin inflación- para el perído 2009-2010, las alternativas van de la recesión con deflación al escenario más temido: la estanflación (recesión con alta inflación).
Terrorismo económico: un concepto adecuado para denominar las “buenas prácticas” de Buenos Aires City.
Hasta el momento hemos tratado sobre los actores emergentes de la intervención del INDEC; Buenos Aires City, los “privados”.
Pasemos ahora a intentar desentrañar la trama oculta de esta historia, la que desemboca en la intervención del INDEC y en sus consecuencias.
Para ello nos sirve como introducción otro aspecto que relata Ricardo Natalucci sobre la Metodología 13, aplicada por el Indec hasta el momento de su intervención.
2)…” alterar el IPC”…“para hacer negocios turbios asociándose con las consultoras y con intereses especulativos de manera de que el pueblo argentino tuviera que pagar mayores intereses por la deuda externa”…
En general, cuando se trata el tema de la intervención del Indec, se sobrevuela el ahorro que pudiera haberse obtenido en la baja de los intereses que se pagan en los bonos de deuda que se ajustan por el CER. Se deja traslucir que este ahorro sería mínimo frente a los perjuicios producidos en la imagen del Indec y del Gobierno con la intervención y sus “maneras”. Y esta actitud es general: muchos periodistas más afines al Gobierno en otros temas comparten esta visión. Consideramos que en este contexto resulta imprescindible dar a conocer las cifras implicadas; la dimensión de las mismas explican la intervención del Indec, y aún mucho más la furibunda reacción de los poderes económicos a través de sus portavoces mediáticos. Porque recordemos que los intereses que dejaron de pagarse, dejaron de percibirlo dichos poderes económicos, los tenedores de bonos de deuda ajustados por el CER.
Hagámonos una idea de qué cantidades estamos hablando, a ver si realmente esto es así, si el ahorro era mínimo frente a la ¨pérdida de credibilidad”:
Para ello recurramos a los propios portavoces de los poderes económicos. Veamos esta nota de La Nación de marzo del 2007, donde se nos informa que:
“El stock de la deuda pública emitida en pesos pero con ajuste de capital por el coeficiente CER creado tras la última crisis (un índice que replica al IPC) alcanza los US$ 54.349 millones y representa el 41,9% del total de US$ 129.604 millones contabilizados en el pasivo del sector público nacional, según los datos al 30 de septiembre de 2006 (los últimos oficiales disponibles)”
Y que por tanto:
 (Por la intervención del Indec)… “El Gobierno podría llegar a ahorrarse este año (2007) hasta 3.724,5 millones de dólares”. 
Para que nos hagamos una idea de lo que significa esa cifra, comparémosla con otras conocidas. Por ejemplo:
Exportaciones de carne argentina del 2009: 2.335 millones de dólares
Los intereses que se presumía que se ahorrarían en el 2007 son un 70% más que toda la carne exportada en un año, un 75% más que la AUH en un año!
La verdad es que resulta extraordinario que el Gobierno –el Estado, sus ciudadanos-ahorraran 3.700 millones de dólares al año. 
Y no resulta sorprendente la virulencia de los grupos económicos a través de sus portavoces a la hora de descalificar lo actuado.
Sigamos leyendo, podremos conocer más sobre los mecanismos utilizados: 
“A esta conclusión arribó un ejercicio de la consultora Economía y Regiones al que tuvo acceso LA NACION y que parte de suponer una variación del IPC oficial del 10% para el año en curso y contraponerlo con un alza proyectada del 15% en igual lapso del "IPC libre", un indicador compuesto por los bienes y servicios cuyos precios responden a las leyes de oferta y demanda de mercado y representa el 41% de la canasta medida por el IPC y al que adopta como medida de la "inflación real".”
Repasemos el texto: alza proyectada del 15%. …(y que) el ejercicio de la consultora… adopta como medida de la “inflación real”
La “inflación real”. Como dice la nota, “el alza proyectada”. 
¿Y qué es el “alza proyectada” sino el Phi esperado del que habla Nicolás Salvatore? ¿No será lo que estaba ya predeterminado, aplicando la Metodología Nº13, y que la intervención del INDEC frustró?
Lo proyectado, la medida de sus deseos: 15%. Y resulta que “Por la intervención del Indec” el alza fue del 10%. Ese 5% que va del 10% al 15%, y que son más menos 3.700 millones de dólares que se hubieran pagado de más de intereses, recursos que hubieran pasado del Estado a los tenedores de bonos, AFJP y fondos de inversión, muchos de ellos nacionales. Al año. 
Pero tengamos en cuenta que eso se escribió en marzo del 2007; en una nota actual de El Cronista, se dice que “por la manipulación del índice” el ahorro hasta fin del 2009 se cifra en $ 85.995 millones, equivalentes al 8,9% del PBI. (aproximadamente 22.000 millones de dólares), entre las deudas del Estado Nacional y las provinciales.
Y se afirma: “si se hubiese empleado un coeficiente que refleje el real ajuste de precios desde 2007, la deuda equivaldría a”… Y se dice “real ajuste de precios” así nomás, sin dar ningún fundamento, ningún índice alternativo, ninguna fuente. Así nomás. 
El real ajuste de precios, la inflación real, el alza proyectada, el Phi esperado. Hipnopedia: “Método de manipulación a base de la repetición de determinadas opiniones a modo de frases cortas" (Aldous Huxley. Un Mundo feliz).
De eso se trata. Se ha inoculado en la opinión pública y hasta en los comunicadores más insospechados la idea de que la intervención del Indec es un asunto rayano en lo moral, y no se profundiza en el hecho de que de lo que se trataba –probablemente la justicia alguna vez lo determinará- era de que “una banda de forajidos”, en palabras de Aníbal Fernández, “esa corporación que manejaba al INDEC”, en palabras de Natalucci, favorecían la consumación de un nuevo saqueo. Y que en el momento que esto fue descubierto, comenzó la repetición –hipnopedia- de que el Indec manipula los índices, el Indec miente, el Indek. Y Moreno.
Moreno: el tipo pone la pistola sobre la mesa, da puñetazos sobre los escritorios, obliga a las empresas a anular aumentos de precios. Entró en el Indec y obligó a cambiar los índices. 
Sin embargo, con todo lo que se ha dicho, jamás se atrevieron a decir que fuera corrupto. Con lo que dijeron y dicen de todo el mundo.
Pienso que si Moreno las falsifica, y es un asalariado, o sea, su bolsillo no se ve afectado porque no es corrupto, lo hace para que el pueblo argentino pague de su bolsillo menos deuda. 
Un héroe entonces. 
Pero un héroe lento: lo hace en el 2007, dos años después del canje de deuda, o sea, unos miles de millones tarde. Qué raro. No se le habia ocurrido antes, ni a él, ni a sus diabólicos jefes.

Pero esa versión no me la creo.
Ahora voy a hablar de lo que creo

Creo realmente que la Metodología Nª 13 fue utilizada para pagar los mayores intereses posibles, que se trataba de una herramienta para consumar un nuevo saqueo a través de la brecha que ofrecían los bonos de deuda ajustados por el CER. Gran parte de esos bonos estaban en manos de tenedores nacionales.
Creo que la manipulación y tergiversación de datos son anteriores a la intervención y forman parte de los mismos métodos de “ingeniería financiera” que utilizaron las agencias y fondos de inversión globales para llevar a cabo sus saqueos globales. Los casos de Madoff, Goldman Sachs, Lehman Brothers, y quienes a través de la tergiversación de datos los favorecieron como las agencias de calificación homologadas como Moody’s y Standard & Poors son los ejemplos globales de lo que hacía la “corporación” que manejó el Indec hasta el 2006.
Creo que cuando esto se descubrió se intervino, y que esto tuvo enormes consecuencias positivas para los argentinos en general, al punto de que resulta bastante verosímil pensar que
NO HABRÍA AUH (Asignación Universal por Hijo) DE NO HABERSE INTERVENIDO EL INDEC.
Creo que no había muchas otras maneras mejores de hacerlo, no existe –ni aquí ni en ninguna parte- un gran stock de técnicos especializados en estadísticas públicas como para reemplazar inmediatamente a esa “corporación” que manejaba al Indec desde hacía años como un coto privado. Creo que había un incendio –ese que sigue prometiendo Nicolas Salvatore desde su Facebook- y se apagó como se pudo. Medidas de emergencia frente a una situación de la que se desconocía casi todo, en gran parte por la vocación oscurantista de quienes manejaron el Indec durante años.

Creo que la intervención del Indec marcó el comienzo de la guerra que los grandes grupos económicos y sus portavoces mediáticos llevan a cabo contra el Gobierno; tomaron conciencia de que esto iba en serio y de que no iba a seguir permitiéndose el saqueo previsto con el “alza proyectada”.

Creo que el conflicto por la 125 fue fogoneado por los medios por este mismo motivo, al punto de que durante la primera conferencia de prensa que diera CFK de su mandato, en pleno lockout, una de las dos preguntas que formuló Atilio Bleta, periodista de Clarín, fue qué pensaba hacer el Gobierno respecto de las “desprolijidades” del Indec, formulación impertinente a la cual la presidenta naturalmente no contestó. Pero dejó traslucir qué era lo que realmente le interesaba al monopolio.

Creo que hasta ahora nadie ha demostrado que el Indec mienta. Lo que se sabe es que se cambió la metodología de elaboración de índices, y esto puede ser opinable, pero no condenado, puesto que la metodología que se abandonó se aplicaba desde agosto del 2001. Por tanto no sólo podía sino que debía ser cambiada, a la luz de los profundos cambios que sufrió esta sociedad y el mundo en general en estos casi 10 años. 
Creo que la instalación por parte de los medios de Buenos Aires City y “los privados” como los portavoces de la “inflación real” tuvo y tiene un triple objetivo: En primer lugar, a través de sus proyecciones de inflación para el año –el Phi esperado- dar “legitimidad” al aumento ilimitado de la rentabilidad empresarial; en segundo desestabilizar a este Gobierno con una alta inflación, (ahora el Phi esperado es de un 35, 40% anual: “el fuego purificador que expulsará a los bárbaros” citando a Buenos Aires City versión Facebook); y en tercero tratar de homologar a Buenos Aires City y otras “privadas” como agencias de calificación al estilo de las arriba mencionadas Moody’s y Standard & Poors.
Creo que la justicia debe intervenir no sólo en la investigación de cómo elabora sus índices el Indec –sin haber encontrado hasta ahora nada que indique su manipulación- sino también cómo los diseñan las consultoras privadas, puesto que estos tienen tanta o más visibilidad e impacto en la opinión pública en la generación de expectativas que los del INDEC, gracias a la chapa de “fiabilidad” que le otorgan los medios mayoritarios. Y que esto tiene enormes consecuencias sobre la vida de todos los argentinos, como lo demostramos con el ejemplo de las cláusulas de actualización de los alquileres.
Y creo que estamos a las puertas de uno de los escenarios más peligrosos, que es la posibilidad de que el Indec pase a depender de (este) Congreso, o aun peor: que sea autónomo. Que el Indec sea autónomo sería casi tan grave como si lo fuera la policía. Se puede y debe exigir que sea lo más objetivo posible; pero que fuera “autónomo” lo dejaría inerme antes las presiones de los poderes económicos, pasando directamente a ser un apéndice de los mismos, como lo es el Banco Central Europeo (gran culpable de la crisis actual y de que ésta se vuelque en los ciudadanos europeos), como lo fue el Banco Central de la Argentina hasta la llegada de Mercedes Marcó del Pont. Debe impedirse a toda costa, apelando incluso a la opinión pública, dando a conocer de una manera rigurosa y pormenorizada los hechos aquí descritos.
Creo que ahora es el momento de dar a este tema la importancia crítica que merece. Considero que la intervención del INDEC no es una “mancha” en la actuación positiva del Gobierno en otros terrenos, sino que por el contrario, es un escalón más en la lucha que en todos los frentes llevan a cabo los grupos monopólicos para mantener y aumentar sus privilegios a costa de todo el pueblo argentino.
Quiero hacer mención a las personas que a lo largo de estos años han venido denunciando estos hechos sin ningún eco mediático, como Ricardo Natalucci, como Derek, y muchos otros que pueden encontrar en la red. Ahora, gracias al trabajo que hacen programas como 6 7 8, que han puesto en evidencia a los hasta ahora invisibles intereses que motorizan estas operaciones mediáticas, y a la Ley de Medios que supimos conseguir, su búsqueda recobra todo su sentido; ahora podemos soñar con enfrentarlas en mayor igualdad de condiciones.
Que así sea.
RH
 HUINCA

8 COMENTARIOS:

Anónimo dijo...
Estimado Ricky su larga nota es imprescindible. Es demoledora, es impresionante. Es del mas alto nivel periodístico y político.
Si su anterior nota sobre Clarin y el Stress le valió justamente su publicación en el periódioco "Miradas al Sur" (aunque desafortunadamente salió recortada), esta debería estar mucho mas visible aún.
Es larga pero es una tarea militante leerla, estudiarla, recuadrarla, extraer sus ideas centrales. Difundirla. Muchas Gracias compañero.
Eduardo Tissera
Almita dijo...
Luminoso y esclarecedor posteo, que merece más de una lectura, la cual haré con más paciencia y tiempo. Felicitaciones por sentarte a pensar, y volcarlo en palabras para compartir.
Felicitaciones y saludos.
HUINCA dijo...
Gracias Edu, Gracias Almita!
Así vale la pena
cynthia dijo...
La verdad que si es muy larga, pero vale la pena tomarse su tiempo y leerla con tranquilidad. Es interesantisimo el aporte y lo facil que es comprenderla para personas como yo que no somos lo mas ducho en politica economica. La estare recomendando a todos mis conocidos y amigos.Tarea para el hogar, hacer circular esto y comenzar a abrir mentes y dejar caer mitos.Muchas gracias.
Roberto Jalil dijo...
Estimado Ricky, leer esta nota tan esclarecedora me heló la sangre. 
Pero cómo hacemos para que se pueda multiplicar su lectura. De qué manera condensarla para que llegue al gran público. Estas dos cosas me llenan de preocupación.
Ya mismo me pongo a pegar el link a todos mis contactos.
Muchas gracias.
El Marquesito dijo...
De acuerdo con que es imprescindible la lectura y difusión de esta nota, querido compañero. Trabajé en el INDEC varios años durante el menemismo (cuando no podía trabajar de otra cosa como muchos clasemedia desheredados) y pude comprobar el altísimo nivel de los encuestadores, la capacitación que se nos brindaba y la rigurosidad de las mediciones en campo (mucho barro en los zapatos y bien usado). El INDEC, como muchas empresas del Estado recibió el bombardeo de los "privados" (Cavallo nos hizo repetir la encuesta sobre desocupación porque no quería aceptar la trepada de los índices que desnudaban el saqueo y dió igual con lo que se frustró el intento de darle la encuesta a consultoras privadas de dudosa procedencia y profesionalidad).
Debemos difundir este tipo de artículos y ponernos a pensar, producir y difundir, es una tarea militante como tantas otras. 
Vale el esfuerzo compañero.
Ariel Encinas dijo...
Una nota excelente, cada parrafo es tan importante como el anterior o el siguiente.
Pablo dijo...
Buenísima y esclarecedora nota. Si bien es larga, resulta apasionante y para nada "técnica".
Espero que indec.com.ar sea lo seria que hace falta para que el post no tenga flancos débiles que justificar. 
Un abrazo y gracias por la pasión y el trabajo, lo que se suele llamar militancia.

jueves, 20 de enero de 2011

FEINMANN EL BUENO


 Un análisis del poder

 Por José Pablo Feinmann
El discurso que la presidenta CFK ofreció el 24 de agosto fue más allá de lo que han ido todos los discursos de los presidentes argentinos hasta la fecha. Nadie –ni siquiera el primer Perón o Evita– procedieron a una destotalización de la estructura del poder en la Argentina. Analíticamente, destotalizó, en primer término, la totalidad y luego la armó otra vez para exhibir su funcionamiento. ¿De qué estaba hablando la Presidenta? Del poder en las sombras, del poder detrás del trono, del verdadero poder. ¿Cuál es? Es el poder mediático. La filosofía occidental de los últimos 45 años se ha equivocado gravemente. Para salir de Marx y entrar en Heidegger (como crítico exquisito de la modernidad pero desde otro lado al de Marx) se vio obligada a eliminar al sujeto, tal como Heidegger lo había hecho con innegable brillo desde su texto La época de la imagen del mundo. También Michel Foucault dio por muerto al hombre. Barthes, al autor. Al estilo. Deleuze, desde Nietzsche, a la negatividad, o sea: al conflicto en la historia. Y la academia norteamericana sistematizó todo esto incorporando con fervor a los héroes de la French Theory. El fracaso es terrible y hasta patético. En tanto los posmodernos postulan la muerte de la totalidad, el Departamento de Estado postula la globalización. En tanto proponen la muerte del sujeto, el Imperio monta brillantemente al más poderoso sujeto de la filosofía y de la historia humana: el sujeto comunicacional. Y ésta –hace años que sostengo esta tesis que en Europa causa inesperado asombro cuando la desarrollo– es la revolución de nuestro tiempo. El sujeto comunicacional es un sujeto centrado y no descentrado, logocéntrico, fonocéntrico, ajeno a toda posible diseminación, informático, bélico, enmascarador, sometedor de conciencias, sujetador de sujetos, creador de realidades virtuales, creador de versiones interesadas de la realidad, de la agenda que determina lo que se habla en los países, capaz de voltear gobiernos, de encubrir guerras, de crear la realidad, esa realidad que ese sujeto quiere que sea, quiere que todos crean que es, que se sometan a ella, y, sometiéndose, se sometan a él, porque lo que crea el sujeto absoluto comunicacional es la verdad, una verdad en la que todos acabarán creyendo y que no es la verdad, sino la verdad que el poder absoluto comunicacional quiere que todos acepten. En suma, su verdad. Imponer su verdad como verdad para todos es el triunfo del sujeto comunicacional. Para eso debe formar los grupos, los monopolios. Debe apoderarse del mercado de la información para que sólo su voz sea la que se escuche. Para que sean sólo sus fieles periodistas los que hablen. Una vez que esto se logra el triunfo es seguro. El arma más poderosa de la supraposmodernidad del siglo XXI radica en el mayor posible dominio de los medios de información. Que ya no informan. Que transmiten a la población los intereses de las empresas que forman el monopolio. Intereses en los que todas coinciden. Asombrosamente ningún filósofo importante ha advertido esta revolución. Foucault se pasó la vida analizando el poder. Pero no el comunicacional. ¡Por supuesto! ¿Si había negado al sujeto cómo iba a analizar los esfuerzos del poder por constituirlo de acuerdo a sus intereses? Nadie vio –además, y se me antoja imperdonable– al nuevo y monstruoso sujeto que se había consolidado. Superior al sujeto absoluto de Hegel. Algo atisbó Cornelius Castoriadis. Pero poco. Relacionó las campañas electorales con las empresas que las financian. Pero –insisto–, aquí lo esencial es que el tema del sujeto ha vuelto a primer plano. Colonicemos al sujeto, hagámosle creer lo que nosotros creemos, y el poder será nuestro. El poder empieza por la conquista de la subjetividad. Empieza por la construcción de algo a lo que daré el nombre del sujeto-Otro.
Formulemos –como punto de partida de esta temática esencial– la obligada pregunta: ¿qué es el sujeto-Otro? Es lo Otro del sujeto. Escribo Otro con esa enorme O mayúscula para marcar la ajenidad que el Poder consigue instaurar entre el sujeto y lo Otro de sí. Heidegger transitó bien está temática. Lo que yo llamo sujeto-Otro es ese sujeto que –según Heidegger– ha caído “bajo el señorío de los otros” (Ser y Tiempo, parágrafo 27). He aquí un señalamiento brillante y preciso: el señorío de los otros. Heidegger amplía el concepto: quien cae bajo ese señorío (el de los Otros) “no es él mismo, los otros le han arrebatado el ser”. “El Poder, al someter mi subjetividad, elimina mis proyectos, mi futuro más propio, lo que hubiera querido hacer con mi vida. Mis posibilidades (...) son las del Otro, son las del Poder, las que me vienen de afuera. Ya no soy yo quien decide, soy decidido” (JPF, La historia desbocada, Capital Intelectual, Buenos Aires, 2009, p. 128). Heidegger, sin embargo, se remite a la esfera ontológica: lo que se pierde es el ser. No creo que debamos poner el acento ahí: lo que se pierde es la subjetividad, la conciencia, la autonomía de pensar por nosotros mismos, pues pensamos lo que nos hacen pensar, decimos lo que nos hacen decir y nos convertimos en patéticos, bobos, manipulados defensores de causas ajenas. CFK manejó la temática con precisión y con una audacia que –yo, al menos, y ya tengo mis años viviendo siempre en este país– no le vi a ningún presidente. Cuando retoma la frase de tapa de Clarín y la da vuelta es donde revela qué es el Poder. Clarín titula: “El Gobierno avanza en Papel Prensa para controlar la palabra impresa”. Detrás de esta frase está toda la campaña “erosionante” (por utilizar un concepto del revolucionario popular agrario Buzzi, fiel a sus bases hasta la muerte, hasta matar a la FA sometiéndola a los intereses de la Sociedad Rural, manejada hoy por el “Tano” Biolcati, descendiente de la “chusma ultramarina” que Cané desdeñaba, y no por Martínez de Hoz o por el elegante señor Miguens) de la oposición. Es decir, el Gobierno es autoritario, enfermo de poder y siempre empeñado en silenciar a todos. CFK le da la razón a Clarín: “Clarín piensa que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa. Quiero en esto coincidir con Clarín. Claro, quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa. ¿Por qué? Porque Papel Prensa Sociedad Anónima es la única empresa que produce en el país pasta celulosa para fabricar papel de diario, fabrica el papel de diario, lo distribuye y lo comercializa en lo que se conoce en términos económicos y jurídicos como una empresa monopólica integrada verticalmente. ¿Por qué? Porque va desde la materia prima hasta el insumo básico, pero no solamente produce ese insumo básico sino que además determina a quién le vende, cuánto le vende y a qué precio le vende. Por eso coincido con Clarín en que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa en la República Argentina”.
El Poder –en cada país– tiene que formar monopolios para tener unidad de acción. No se tiene todo el poder si se tiene sólo Papel Prensa, que implica, es verdad, el control de la palabra impresa. Pero hay que tener otros controles. Sobre todo –hoy, en el siglo XXI, en esta supraposmodernidad manejada por la imagen– el poder de la imagen. Y el de la voz radial, siempre penetrante, omnipresente a lo largo de todo el día. Se trata de la metralla mediática. No debe cesar. ¿Por qué este Gobierno se complica en esta lucha con gigantes sagrados, intocables? O lo hace o perece en cualquier momento. Desde la campaña del señor Blumberg se advirtió que los medios podían armar una manifestación popular en pocas horas. Toda la gilastrada de Buenos Aires salió con su velita detrás del ingeniero que no era e impulsada por Hadad y la ideología-tacho que –en ese entonces– era una creación de Radio 10. La ideología-tacho es un invento puramente argentino. Como el colectivo, el dulce de leche y Maradona. Uno toma un taxi en cualquier parte del mundo y el taxista no lo agrede con sus opiniones políticas. Lo deja viajar tranquilo. Sigamos: la segunda, terrible señal de alarma fue durante las jornadas “destituyentes” y “erosionantes” del “campo”. Sin el apoyo inmoderado de “los medios” habría sido un problema menor. Pero la furia mediática llegó a sus puntos más estridentes. La “oposición” no es esa galería patética de ambiciosos, torpes e impresentables políticos que pelean mejor entre ellos que con sus adversarios. Son los medios. La derecha no tiene pensadores, tiene periodistas audaces, agresivos. Y la mentira o la deformación lisa y llana de toda noticia es su metodología.
El análisis de CFK fue excesivamente rico para una sola nota. Hasta aquí tenemos: Videla convocó a La Nación, Clarín y La Razón y les entregó Papel Prensa. Al ser el Estado desaparecedor socio de la sociedad que se formó, esos diarios no sólo apoyaron o colaboraron con un régimen abominable, fueron sus socios. ¿Para qué? CFK lo dice así: “Durante esos años se escuchaba mucho el tema defender nuestro estilo de vida. Nunca pude entender exactamente a qué se referían cuando se hablaba de defender nuestro estilo de vida. Yo no creo que la desaparición, la tortura, la censura, la falta de libertad, la supresión de la división de los poderes puedan haber formado en algún momento parte del estilo de vida de los argentinos”. Sí, en el momento en que se constituye Papel Prensa y Videla les pide a los grandes diarios que –ahora sí: a muerte– defiendan la lucha en que están empeñados, el estilo de vida argentino, para ser defendido, requería los horrores de la ESMA. Hay un libro de Miguel Angel Cárcano: El estilo de vida argentino. En sus páginas se traza una imagen idílica, campestre, cotidiana y señorial del general Roca. Ese es –para Cárcano– un héroe de nuestro estilo de vida. El de ellos, el de la oligarquía que hizo este país a sangre fuego y a sangre y fuego lo defendió siempre que se sintió atacada. Los herederos de Cárcano y Roca todavía lo defienden. Si se les deja el poder de “formar la opinión pública” como siempre lo hicieron volveremos al país que desean: el del neoliberalismo, el de los gloriosos noventa. Conservarán el poder. Al que CFK dibujó así: “Si hay un poder en la República Argentina, es un poder que está por sobre quien ejerce la Primera Magistratura, en este caso la Presidenta, también por sobre el Poder Legislativo y, mal que pese, también por sobre el Poder Judicial (...) es invisible a los ojos”. Es el poder que tan impecablemente definió un otrora misterioso personaje: “¿Presidente? Ese es un puesto menor”.

muy buen articulo de el diario el pais


Primer plano

¿Tiene salvación Europa?

Su fracaso sería una tragedia para el mundo que toma como modelo de conducta al Viejo Continente

PAUL KRUGMAN 16/01/2011

Hay algo especialmente apropiado en el hecho de que la actual crisis europea empezase en Grecia. Porque los males de Europa tienen todo el aspecto de una tragedia griega clásica, en la que un hombre de carácter noble encuentra su perdición por el defecto fatal del orgullo desmedido.
Los programas de bienestar social han paliado los efectos de la crisis
Los alemanes no quieren que Europa sea una unión de transferencias
Su logro más importante, el euro, parece cada vez más una trampa
Las consecuencias de abandonar el euro para un país serían devastadoras
Europa carece de Gobierno central grande, idioma y cultura compartida
España se enfrenta a una perspectiva de dolorosa y agotadora deflación
Hasta hace poco, era un país modélico en deuda y presupuesto
La falta de una integración fiscal lastra las ventajas de la unión y del euro
Da la sensación de que hemos visto la misma película antes, en Argentina
Los inversores no esperan que Grecia e Irlanda paguen sus deudas por completo
Pero se podría, como han hecho los países bálticos, tranquilizar a los acreedores
El euro impide combatir las crisis devaluando como hizo Argentina
Hace no mucho, los europeos podían, de manera bastante justificada, afirmar que la actual crisis económica estaba demostrando realmente las ventajas de su modelo económico y social. En gran parte de Europa, las normas que regían el despido de los trabajadores ayudaban a limitar la pérdida de empleos, mientras que los sólidos programas de bienestar social garantizaban que incluso los parados mantuviesen su asistencia sanitaria y recibiesen unos ingresos básicos. Puede que el producto interior bruto de Europa estuviera cayendo tanto como el de Estados Unidos, pero los europeos no estaban sufriendo ni de lejos el mismo grado de miseria. Y la verdad es que siguen sin sufrirlo.
Sin embargo, Europa padece una crisis profunda; porque el logro del que está más orgullosa, la moneda única adoptada por la mayoría de los países europeos, está ahora en peligro. Lo que es más, cada vez se parece más a una trampa. Irlanda, aclamado como el Tigre celta no hace mucho tiempo, ahora está luchando para evitar la quiebra. España, una economía en auge hasta hace pocos años, ahora tiene un 20% de desempleo y se enfrenta a la perspectiva de años de deflación dolorosa y agotadora.
Se suponía que la creación del euro era el momento más sublime de una grandiosa y noble empresa: el esfuerzo realizado durante generaciones para traer la paz, la democracia y la prosperidad compartida a un continente antes y a menudo desgarrado por la guerra. Pero los arquitectos del euro, atrapados por la magnitud y el romanticismo de su proyecto, decidieron ignorar las dificultades mundanas con las que una moneda compartida previsiblemente se encontraría.
La consecuencia es una tragedia no solo para Europa sino también para el mundo, para el que Europa es un modelo de conducta crucial. ¿Cómo ha ocurrido esto?
El camino hacia el euro
Todo empezó con el carbón y el acero. El 9 de mayo de 1950 -una fecha cuyo aniversario se celebra ahora como el Día de Europa-, Robert Schuman, el ministro de Asuntos Exteriores francés, propuso que su país y Alemania Occidental aunaran sus producciones de carbón y acero. Fue el primer paso en el camino hacia una "federación de Europa" que, en última instancia, se convertiría en una unión aduanera dentro de la cual se comerciaba libremente con todos los bienes. Luego, a medida que la democracia se extendió por Europa, también lo hicieron las instituciones económicas unificadoras europeas.
En los años ochenta y noventa, Europa se puso manos a la obra para eliminar muchos de los obstáculos que aún impedían la plena integración económica. Las fronteras se abrieron; se garantizó la libre circulación de las personas; y las normas sobre los productos, la seguridad y los alimentos se armonizaron. Se proclamó que la creación del euro era el siguiente paso lógico de este proceso.
Las ventajas de una moneda única europea eran evidentes. No más necesidad de cambiar dinero al llegar a otro país; no más incertidumbre por parte de los importadores sobre lo que un contrato terminaría costando realmente, ni por parte de los exportadores sobre lo que realmente valdría el pago prometido. Mientras tanto, la moneda compartida reforzaría la sensación de unidad europea.
Por otro lado, formar una unión monetaria significa sacrificar la flexibilidad. ¿Hasta qué punto es grave es esta pérdida? Eso depende. Fijémonos en lo que, en principio, parece una comparación extraña entre dos economías pequeñas con problemas.
Dejando a un lado el clima, el paisaje y la historia, la República de Irlanda y el Estado de Nevada tienen mucho en común. Ambas son economías pequeñas de unos pocos millones de personas enormemente dependientes de la venta de productos y servicios a sus vecinos. Ambas fueron economías en expansión durante la mayor parte de la década pasada. Ambas padecieron enormes burbujas inmobiliarias, que estallaron y causaron mucho dolor. Ambas padecen ahora un paro de alrededor del 14%. Y ambas son miembros de uniones monetarias más grandes: Irlanda forma parte de la zona euro y Nevada, de la zona dólar. Pero la situación de Nevada es mucho menos desesperada que la de Irlanda.
Es cierto que los presupuestos tanto de Irlanda como de Nevada han sufrido un duro golpe por culpa de la crisis. Pero gran parte del dinero que se gasta en los habitantes de Nevada proviene de programas federales, no estatales. En concreto, los jubilados no tienen que preocuparse porque la reducción de la recaudación de impuestos del Estado vaya a poner en peligro sus cheques de la Seguridad Social o su cobertura de Medicare. En Irlanda, por el contrario, tanto las pensiones como el gasto en sanidad están a punto de sufrir recortes.
Además, Nevada, a diferencia de Irlanda, no tiene que preocuparse por el coste de los rescates bancarios, no porque el Estado haya escapado a las grandes pérdidas de préstamos, sino porque esas pérdidas, en su mayoría, estarán cubiertas por Washington.
Y es probable que el problema del paro de Nevada se vea aliviado en gran medida durante los próximos años gracias a la emigración; de manera que, incluso si los puestos de trabajo no vuelven, habrá menos trabajadores en busca de los empleos que queden.
Europa, por otro lado, no está integrada fiscalmente: los contribuyentes alemanes no corren automáticamente con parte de los gastos de las pensiones griegas o los rescates bancarios irlandeses. Y aunque los europeos tienen el derecho legal de moverse libremente para buscar trabajo, en la práctica, una integración cultural imperfecta -sobre todo la falta de un idioma común- hace que los trabajadores tengan menos movilidad geográfica que sus homólogos estadounidenses.
Estados Unidos, como sabemos, tiene una unión monetaria que funciona, y sabemos por qué funciona: porque coincide con un país: un país con un Gobierno central grande, un idioma común y una cultura compartida. Europa no tiene ninguna de estas cosas, lo cual ha hecho que las perspectivas de una moneda única fueran inciertas desde el principio.
Euroforia, eurocrisis
El euro nació oficialmente el 1 de enero de 1999. Al principio, era una moneda virtual: las cuentas bancarias y las transferencias electrónicas se expresaban en euros, pero la gente seguía teniendo francos, marcos y liras en sus carteras. Tres años después, se llevó a cabo la transición final y el euro se convirtió en el dinero de Europa.
El mercado de eurobonos empezó a rivalizar pronto con el mercado de bonos en dólares; los pagarés en euros empezaron a circular por todo el mundo. Y la creación del euro infundió una nueva sensación de confianza, especialmente a aquellos países europeos que históricamente habían sido considerados riesgos de inversión. Hasta más tarde que resultó evidente que este aumento de la confianza era el cebo de una trampa peligrosa.
Grecia, con su larga historia de impagos de deudas y rachas de inflación elevada, era el ejemplo más llamativo. Hasta finales de los años noventa, la historia fiscal de Grecia quedaba reflejada en el rendimiento de sus bonos: los inversores solo compraban bonos emitidos por el Gobierno griego si estos ofrecían unos intereses mucho más altos que los bonos emitidos por gobiernos considerados apuestas seguras, como Alemania. Sin embargo, a medida que el estreno del euro se acercaba, la prima de riesgo de los bonos griegos se desvanecía. Después de todo, se razonaba, la deuda griega pronto sería inmune a los peligros de la inflación: el Banco Central Europeo procuraría que así fuese.
De hecho, a mediados de la década de 2000, casi todo el miedo a los males fiscales específicos de un país había desaparecido de la escena europea. A medida que los tipos de interés convergían en toda Europa, los que antes eran países con tipos de interés elevados se dejaron llevar, como era de prever, por el frenesí del préstamo. (Merece la pena señalar que este frenesí del préstamo estaba financiado por bancos de Alemania y de otros países con tipos de interés tradicionalmente bajos; esa es la razón por la que los actuales problemas de deuda de la periferia europea son también un gran problema para el sistema bancario europeo en su conjunto).
Y entonces, estalló la burbuja
Todavía se oye a la gente hablar de la crisis económica mundial de 2008 como si fuese algo fabricado en Estados Unidos. Pero Europa merece cargar con la misma responsabilidad. Nosotros teníamos nuestros prestatarios de alto riesgo, que decidieron firmar hipotecas demasiado elevadas para sus ingresos o fueron engañados para que lo hicieran; los europeos tenían sus economías periféricas que, de forma similar, tomaron prestado mucho más dinero del que realmente podían permitirse devolver.
En Grecia, la historia es sencilla: durante los años de los préstamos fáciles, el Gobierno conservador de Grecia asumió una gran deuda (más de la que reconocía). Cuando el Gobierno cambió de manos en 2009, las ficciones contables salieron a la luz; de repente, se descubrió que Grecia tenía un déficit mucho mayor y una deuda considerablemente superior de lo que todo el mundo pensaba. Los inversores, comprensiblemente, emprendieron la huida.
Pero Grecia es en realidad un caso poco representativo. Hace solo unos años, España, con diferencia la mayor de las economías en crisis, era un ciudadano europeo modélico, con un presupuesto equilibrado y una deuda pública aproximadamente la mitad de grande, expresada como porcentaje del PIB, que la de Alemania. Lo mismo se podía decir de Irlanda. ¿Qué fue lo que salió mal?
En primer lugar, se produjo un grave revés fiscal a causa de la crisis. Los ingresos se hundieron en España e Irlanda y, a medida que subió el paro, también lo hizo el coste de las prestaciones por desempleo. Como consecuencia, tanto España como Irlanda pasaron de superávits presupuestarios justo antes de la crisis a enormes déficits presupuestarios en 2009.
Luego estaban los costes de la limpieza financiera. Estos han sido especialmente agobiantes en Irlanda, donde los bancos se descontrolaron durante los años del boom. Cuando la burbuja estalló, se sospechó inmediatamente de la solvencia de los bancos irlandeses. En un intento por impedir un ataque masivo contra el sistema financiero, el Gobierno de Irlanda garantizó todas las deudas bancarias (lo que cargó al Gobierno con esas deudas e hizo que se cuestionase su solvencia). En comparación, los grandes bancos españoles estaban bien regulados, pero había y hay una gran inquietud respecto al estado de las cajas de ahorro más pequeñas, y preocupación sobre cuánto tendrá que gastar el Gobierno español para evitar que quiebren.
En el transcurso del último año más o menos, primero Grecia y luego Irlanda se vieron atrapadas en un círculo vicioso financiero: a medida que los posibles prestamistas perdían la confianza, los tipos de interés que tenían que pagar por la deuda aumentaban, lo que socavaba sus perspectivas futuras, lo cual conducía a una pérdida mayor de confianza y a tipos de interés aún más altos. Los países europeos más fuertes solo consiguieron evitar una implosión inmediata proporcionando a Grecia e Irlanda líneas de crédito de emergencia, lo que les permitió esquivar temporalmente los mercados privados. ¿Pero cómo se va a resolver todo esto?
Cuatro líneas argumentales europeas
Algunos economistas, entre ellos yo mismo, observamos los males de Europa y tenemos la sensación de que hemos visto esta película antes, hace una década en otro continente: concretamente en Argentina.
A diferencia de España o Grecia, Argentina nunca renunció a su moneda, pero en 1991 hizo la siguiente mejor cosa posible: vinculó rígidamente su moneda al dólar estadounidense, y creó una "caja de conversión" según la cual cada peso en circulación estaba respaldado por un dólar de las reservas. Durante gran parte de los años noventa, Argentina se vio recompensada con unos tipos de interés mucho más bajos y grandes entradas de capital extranjero.
Sin embargo, Argentina acabó cayendo en una persistente recesión y perdió la confianza de los inversores. Hacia principios de 2002, después de airadas manifestaciones y una retirada masiva de los bancos, todo se había ido al garete. El vínculo entre el peso y el dólar se rompió, mientras el valor del peso caía en picado; entretanto, Argentina dejó de pagar sus deudas y terminó pagando solo unos 35 céntimos por cada dólar.
Es difícil evitar la sospecha de que el futuro podría deparar algo similar a una o más de las economías problemáticas de Europa.
Tal como yo lo veo, hay cuatro modos en que la crisis europea podría remitir (y podría remitir de manera diferente en los distintos países):
- Resistir: cabe la posibilidad de que las economías europeas puedan tranquilizar a los acreedores mostrando la voluntad suficiente para soportar el dolor y evitar así el impago y la devaluación. Los modelos de conducta en este caso son los países bálticos, Estonia, Lituania y Letonia, que han estado dispuestos a soportar una austeridad fiscal muy dura mientras los salarios se reducen poco a poco con la esperanza de restaurar la competitividad (un proceso conocido como "devaluación interna").
Hasta cierto punto, los países bálticos han conseguido tranquilizar a los mercados, que ahora los consideran menos arriesgados que Irlanda, y no digamos que Grecia. Pero todos los indicios apuntan a que pasarán muchos años antes de que recuperen el terreno perdido.
- Reestructuración de la deuda: los inversores no esperan que Grecia e Irlanda paguen sus deudas por completo. Esperan alguna clase de reestructuración de la deuda, aunque ello no pondría fin de ningún modo al sufrimiento de las economías en dificultades. Fijémonos en Grecia: aun cuando el Gobierno se negase a reconocer toda su deuda, todavía tendría que recortar drásticamente el gasto y subir los impuestos para equilibrar su presupuesto, y todavía tendría que padecer el dolor de la deflación. Pero una reestructuración de la deuda podría terminar con el círculo vicioso de la caída de la confianza y la subida de los costes del interés, lo que convertiría la devaluación interna en una estrategia viable aunque atroz.
- La estrategia argentina completa: Argentina no solamente dejó de pagar su deuda externa; también abandonó su vínculo con el dólar, lo que permitió que el valor del peso cayese más de dos tercios. Y esta devaluación funcionó: a partir de 2003, Argentina experimentó una rápida recuperación económica impulsada por la exportación.
¿Seguirán el mismo camino uno o más de los países europeos con problemas? Para ello, tendrían que superar un gran obstáculo: el hecho de que ya no tienen sus propias monedas. Como señalaba Barry Eichengreen, de Berkeley, en un influyente análisis de 2007, cualquier país de la eurozona que insinuase siquiera que iba a abandonar la moneda, desencadenaría una devastadora retirada masiva de sus bancos, al apresurarse los depositantes a trasladar sus fondos a lugares más seguros. Y Eichengreen concluía diciendo que este obstáculo "procedimental" que impide la salida hacía que el euro fuera irreversible.
Pero también se suponía que la vinculación con el dólar de Argentina iba a ser irreversible, y lo que al final hizo posible la devaluación fue el hecho de que hubo una retirada masiva de los bancos a pesar de la insistencia del Gobierno en que un peso siempre valdría un dólar. Esta retirada obligó al Gobierno argentino a limitar el dinero que se podía sacar y, una vez que estos límites entraron en vigor, fue posible cambiar el valor del peso sin desencadenar una segunda retirada masiva. En Europa no ha pasado nada parecido (todavía). Pero sin duda es algo que está dentro de lo posible, especialmente a medida que el sufrimiento causado por la austeridad y la devaluación interna se prolongue.
- Europeísmo reavivado: a principios de diciembre, Jean-Claude Juncker, el primer ministro de Luxemburgo, y Giulio Tremonti, el ministro de Economía de Italia, desataron una tormenta con su propuesta de crear "eurobonos" que serían emitidos por un organismo de deuda europeo a instancias de los países europeos individuales. Como estos bonos estarían garantizados por la Unión Europea en conjunto, brindarían a las economías con problemas un modo de evitar los círculos viciosos del declive de la confianza y el aumento del coste de los préstamos. Por otra parte, esos bonos podrían exponer a unos Gobiernos a las deudas de otros (un inconveniente que los furiosos funcionarios alemanes se apresuraron a señalar). Los alemanes defienden con firmeza que Europa no debe convertirse en una "unión de transferencias" en la que los Gobiernos y los países más fuertes proporcionen ayuda sistemáticamente a los más débiles. Pero como demuestra la comparación entre Irlanda y Nevada, Estados Unidos funciona como una unión monetaria en gran parte precisamente porque también es una unión de transferencias, en la cual los Estados que no han quebrado ayudan a los que sí. Y resulta difícil vislumbrar un modo de que el euro funcione a menos que Europa encuentre la manera de lograr algo similar. Un fracaso del euro representaría un golpe posiblemente irreversible para las esperanzas de una verdadera federación europea. ¿Permitirán los países fuertes de Europa que eso suceda? ¿O asumirán la responsabilidad, y posiblemente el coste, de ser los guardianes de sus vecinos? El mundo entero espera la respuesta.
Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y premio Nobel de Economía de 2008. Su último libro es El retorno de la economía de la depresión y la crisis de 2008. © The New York Times Magazine 2011. Distributed by The New York Times Syndicate. Traducción de News Clips.